James Peris es de esos juegos que te transportan a principios de los noventa, cuando las aventuras gráficas dominaban el mundillo del PC mientras los plataformas hacían lo propio en las consolas. El título de los españoles Pavo Entertainment es una aventura como las de antes, con ese sabor añejo que tanto adoran los aficionados al género. Por fortuna, últimamente son muchos los estudios independientes que apuestan por desarrollar aventuras gráficas, y eso que hace unos años parecía que el género se estaba muriendo. Celebramos que James Peris ponga su granito de arena para que esto no acabe siendo así.
El juego entra por los ojos gracias a un diseño artístico muy acertado, con un estilo muy de dibujos animados en perfecta consonancia con el tono humorístico del juego. El trabajo del grafista es francamente bueno, y aunque gráficamente no es la panacea, James Peris tiene una personalidad propia, algo tan importante o más que la complejidad gráfica. Eso sí, las escenas animadas son bastante mejorables, aunque nos tememos que la falta de presupuesto es determinante en este sentido. Por desgracia, hay cosas que no se solucionan sin Don Dinero.

De todas formas, la gran baza de James Peris es su gran sentido del humor. El argumento es de lo más absurdo a la par que divertido, y algunas de las situaciones que vivirá el protagonista son de lo más chistosas. Las conversaciones con el resto de personajes son dignas de una comedia de televisión y os harán sonreír continuamente, incluso soltaréis algunas carcajadas. Pero por encima de todo destacan los piques entre James Peris y el narrador, y es que ambos se chinchan continuamente durante todo el juego, incluso en las opciones puedes elegir el nivel de discusión con el narrador. El humor verde también está muy presente en el juego, y quizá llega al punto de ser un tanto grosero, pero tratándose de un protagonista tan lascivo hay comentarios que no nos sorprenden en absoluto. Bromas aparte, no es habitual ver videojuegos que hagan gala de un sentido del humor tan agudo como James Peris, al menos bajo el punto de vista de este humilde redactor.
El apartado sonoro es otro aspecto destacado del juego. James Peris cuenta con una banda sonora notable, con melodías detectivescas incluidas y unas voces que, si bien no están a la altura de la música, son muy apañadas y divertidas, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos ante un juego independiente. Gran parte del mérito del tono humorístico del juego lo tienen las voces, y es que se nota que los chicos de Pavo Entertaintment le han puesto ganas y se han divertido doblando al narrador y al protagonista.

En el aspecto jugable estamos ante una aventura gráfica de las de siempre: escenarios por explorar, personajes con quienes conversar y muchos objetos con los que interactuar. No supone ninguna revolución, pero es muy sólido en lo que propone. Quizá le falta arriesgarse un poco más en su propuesta, pero lo que plantea funciona perfectamente y encantará a los aficionados al género.
Mucho humor, un diseño artístico con mucha personalidad, un gran trabajo de voces y unas conversaciones absolutamente geniales son las bazas de esta notable aventura gráfica. James Peris bebe de los clásicos del género, pero tiene un sello personal inconfundible que lo hace único, y ese es el mayor mérito del título. No nos cabe duda de que si se les diera presupuesto y personal, los de Pavo Entertaintment podrían hacer trabajos excelentes. Les sobra talento para conseguir todo lo que se propongan.