Dos Sonic con habilidades y muchos desafíos
Nos ha llamado gratamente la atención la existencia de un mundo central que podremos recorrer (ya sea con el Sonic clásico o con el moderno) y donde se encuentran todos los niveles divididos por épocas. Hasta que no acabemos todas las zonas de una época no desbloquearemos las de la siguiente, de forma que se mantiene el misterio de lo que nos aguarda más allá. Cada nivel tiene su propia entrada y un entorno en el cual aparecerán portales de desafíos cada vez que completemos dicha zona. Esta es sin duda una de las características estrella de Sonic Generations, ya que los desafíos resultan de lo más atractivos y variados, desde correr contra un doble hasta ser transportados por Tails al más puro estilo Sonic 3, pasando por utilizar objetos de Sonic & Knuckles.
Encontraremos cinco desafíos para cada versión de Sonic, lo que supone un total de diez por nivel, que no es poco. Y hay que aplaudir el hecho de que, aunque el desafío en cuestión esté basado en la zona que le correponde, la estructura del escenario está adaptado a las necesidades de dicho reto, de forma que pocas veces un desafío tiene lugar en el nivel tal y como lo hemos jugado anteriormente. Para avanzar en el juego deberemos completar dos desafíos por nivel (uno con cada Sonic), así que no es obligatorio completarlos todos. Eso sí, cada vez que acabemos uno seremos recompensados con un extra, tal y como sucede con los anillos rojos. No queremos desvelar mucho más en este aspecto para no estropearos las sorpresas, solo decir que muchos de los desafíos del Sonic clásico son un auténtico regalo a los seguidores veteranos del erizo y nos han hecho sonreír más de una vez. Desde luego la inclusión de estos retos ha sido todo un acierto, ya que junto con la búsqueda de los anillos rojos alargarán (y de forma muy divertida) la vida del juego.

Otra novedad de Sonic Generations es la presencia de habilidades que nos ayudarán a mejorar nuestro rendimiento. Cada vez que terminemos un acto nos darán un cierto número de puntos, los cuales podremos invertir en comprar dichas habilidades en la tienda, mientras que otras las conseguiremos como recompensa por cumplir ciertos objetivos. Hay una inmensa cantidad de ellas, y lo que es más importante, mucha variedad, desde escudos diferentes hasta poder aumentar la velocidad de Sonic. Podremos ocupar hasta 100 puntos en habilidades, y cada habilidad tiene una cantidad en concreto, así que deberemos elegir bien qué queremos equiparnos para cada ocasión. La verdad es que es un añadido que no está nada mal, y aunque tampoco notábamos que fuera necesario, dota al juego de un toque estratégico a la hora de encarar distintos tipos de fases.
Música para tus oídos
Gráficamente el juego cumple bastante, heredando el motor de Sonic Unleashed y siguiendo la misma línea. Como buen juego de Sonic es de lo más colorido, con un apartado artístico excelente que se refleja en unos niveles espectaculares. El problema es que en potencia bruta se queda un tanto corto, pero de todas formas una cosa compensa la otra, y aunque podría rayar a mayor nivel no es ni mucho menos un juego malo gráficamente. Lo que no entendemos son ciertos descensos bruscos del framerate, porque el hecho de funcionar a 30 cuadros por segundo no está mal, pero que éstos no sean estables es una cosa muy distinta. No es que suceda muy a menudo, pero creemos que un juego tan rápido como un Sonic no puede permitirse este lujo.

El apartado sonoro es una auténtica delicatessen. En cada zona oiremos dos versiones de una misma melodía, en un acto la original y en el otro la remezclada. Desde luego las remezclas son fantásticas y han acertado de pleno a la hora de adaptarse al otro Sonic. Así, la melodía de Green Hill Zone para el Sonic moderno es más rápida y más caótica, mientras que la melodía de City Escape para el Sonic clásico (de las mejores remezclas en nuestra opinión) es mucho más melódica y retro que la original.
Pero no solo se acaba ahí la cosa, sino que, como regalo a los más frikis del erizo, el juego contiene una cantidad brutal de melodías que iremos desbloqueando y podremos utilizar en cualquier acto o desafío que juguemos. Y es que encontraremos música que va desde el primer Sonic hasta Sonic Colours, pasando por Sonic CD, Sonic Spinball, Sonic 3, Sonic Adventure, Sonic Riders y otros tantos. Jugar cualquier nivel con la música de Hydrocity Zone o vencer al jefe final mientras suena "Reach for the stars" no tiene precio, os lo aseguramos. Quizá la única pega es que el juego carece de una canción principal potente, aunque con todo lo que ofrece no la echaremos mucho de menos. Por su parte, los efectos de sonido cumplen con creces, y mientras en los actos del Sonic moderno encontramos los mismos que los últimos títulos del erizo, cuando controlemos al Sonic clásico el sonido será todo un homenaje a los juegos de Mega Drive.

Conclusiones
Sonic Generations es un juego fantástico, hecho con todo el mimo del mundo. Un auténtico homenaje a la trayectoria del erizo ahora que se cumplen 20 años de su nacimiento. Quizá le falten un par de zonas y la historia sea poco épica, pero sus virtudes lo compensan con creces: niveles emblemáticos, muy rejugables y con un gran diseño, dos tipos de jugabilidad, ambas muy sólidas y perfectamente equilibradas entre sí, una ingente cantidad de extras...Se nota que la gente del Sonic Team está poniendo todo su empeño en llevar de vuelta el erizo a lo más alto, y creednos cuando decimos que, por fin, después de tantos años, lo han conseguido. Porque Sonic Generations no es solo un excelente plataformas y todo un regalo para los fans, sino que probablemente estemos ante el mejor juego de la mascota de Sega desde que empezara su andadura por las tres dimensiones. El regreso triunfal de Sonic the Hedgehog.