Se ha hablado tanto de la crisis de Rare que nada de lo que escriba aquí será nuevo. Tampoco pretendo aportar ninguna visión innovadora del asunto, dicho sea de paso. Esto es tan solo la opinión de un jugador que vivió en su momento el máximo esplendor de la compañía y su decadencia durante estos últimos años.
Primero hagamos un pequeño repaso. La compañía se funda en 1982, y su primer juego, Jetpac, tiene muy buena acogida y se convierte en clásico. Pero hasta Battletoads, lanzado en primer lugar para NES y luego para otras plataformas de Nintendo y para arcade, Rare no alcanza cierta fama. Explota poco después con Killer Instinct y sobre todo los excelentes Donkey Kong Country de Super Nintendo.
Sin embargo (y sin desmerecer en absoluto a los grandes Donkey Kong Country), el apogeo definitivo llega durante la segunda mitad de los años noventa, con juegazos como Goldeneye 007, Banjo-Kazooie, Jet Force Gemini, Perfect Dark o Banjo-Tooie como buques insignia. La relación de cantidad-calidad de los juegos desarrollados por la compañía británica entre 1997 y 2001 es abrumadora. Echad un vistazo a la lista de desarrollos para Nintendo 64 y os sorprenderéis: las cuentas salen a unos tres juegos por año (16 lanzamientos), y no solo los ya citados son buenos juegos, sino que también encontramos otros como Donkey Kong 64, Conker's Bad Fur Day o Diddy Kong Racing.
Para mi, la decadencia (o la crisis, como queráis llamarla) empieza con Starfox Adventures para Game Cube, el último título de Rare para una sobremesa de Nintendo. Sin ser un mal juego muestra una falta de ideas alarmante y está lejos de las excelencias de años atrás. Recuerdo lo ilusionado que estaba cuando salió, pero al jugarlo me llevé una de las mayores decepciones de mi vida videojueguil.
¿Y después? Una vez ya propiedad de Microsoft, lanzó el remake Conker: Live & Reloaded, el bienintencionado Kameo, el original y buen Viva Piñata, el decepcionante Perfect Dark Zero y el tan esperado y nuevo Banjo-Kazooie: Baches y Cachivaches, que tampoco ha convencido a aficionados y a prensa. Quitando estos títulos, el resto son juegos menores o versiones para portátiles y para el Live Arcade de Microsoft que han pasado sin pena ni gloria. En cuanto a los juegos "principales" mencionados, ni de lejos alcanzan la calidad de los títulos lanzados a durante los noventa. Eso no significa que sean malos, Viva Piñata y Kameo tienen ideas buenas, pero ninguno de los dos son tan buenos como cabría esperar por parte de Rare.
Lo más triste es que la compañía ha terminado desarrollando Kinect Sports, un juego que si bien intenta aportar frescura a la industria gracias a Kinect, el periférico de Microsoft de control por movimiento, no se puede decir que sea un trabajo para Rare. ¿O sí para la actual Rare?
No me malinterpretéis, no estoy criticando el juego en sí, ni tampoco dicho periférico (para mi, cuanta más exploración de nuevas formas de jugar, mejor), sino que la mítica compañía británica, la misma que nos trajo esos grandes títulos durante los años noventa, haya acabado desarrollando versiones para Live Arcade, juegos menores, decepcionantes regresos de sagas clásicas y encargos de su propietaria, Microsoft, para abarcar nuevos mercados con Kinect Sports. Hasta ha cambiado de logo, algo que muchos hemos interpretado como la materialización de su nuevo papel en la industria.
¿Dónde está el talento de la compañía? ¿Se ha esfumado porque sí, por la fuga de cerebros, o simplemente asume un nuevo rol adjudicado por Microsoft? Está por ver cómo acaba el asunto, pero para mi, como aficionado a la Rare clásica, es muy desilusionante que una compañía que fue tan grande haya acabado desarrollando todo esto durante los últimos años. Hay juegos que se salvan, como he comentado, pero la evolución de la compañía desde el lanzamiento (y fracaso) del último Banjo-Kazooie hace temer lo peor: el traslado definitivo de Rare a un segundo plano.
Yo por si acaso me voy despidiendo de la compañía, que esto tiene muy mala pinta. Espero equivocarme, ojalá. Me gustaría que el año que viene lanzara un grandísimo juego, pero francamente el panorama es desolador. Así que dejadme ser un poco dramático: hasta siempre Rare, todos los que disfrutamos en su momento de Super Nintendo y Nintendo 64 te recordaremos por lo que hiciste en esa época. Fuiste muy grande.
Últimos comentarios:
Cita: Viva Piñata ya he dicho que me parece un buen juego, pero esto es así: no está a la altura ni de Perfect Dark, ni de BanjoKazooie, ni de otros juegos de N64. Tiene un planteamiento muy bueno, pero el ritmo está muy mal plasmado: hay momentos en que te llega demasiada información de golpe, y otras veces puedes estar horas y horas sin que ocurra nada nuevo. Repito, es un buen juego y me ha gustado mucho, pero tiene bastantes defectos. Y se agradece MUCHO el frescor del juego (ya lo digo en el artículo), pero por desgracia no compensa sus defectos. Además, la mecánica es siempre la misma: attraer bichos, hacer que residan y enamorarlos, y así siempre. Un tanto repetitivo.
Te tengo que dejar la segunda parte Toshiro, como he comentado pulen bastantes de esos fallos que comentas y lo convierten en un gran juego (en mi humilde opinión). Lo único que te pediría es que no me compararas el ritmo (o los valores de producción) de un juego de aventuras con uno de estrategia, per favore :-D.
Gracias por contestar mi comentario, puede haber sonado un poco "hiriente", no era mi intención compañero :-D.
Por cierto muchas felicidades por el esfuerzo dedicado al artículo de opinión, se nota de donde surge todo
Mordi, yo no he criticado el Banjo, me he limitado a exponer la realidad de la prensa y de los usuarios: no ha gustado. Aunque debo añadir que lo estoy jugando y me está gustando igual o más que BanjoTooie. Pero eso no quita que no haya gustado, es un hecho constatable.
Viva Piñata ya he dicho que me parece un buen juego, pero esto es así: no está a la altura ni de Perfect Dark, ni de BanjoKazooie, ni de otros juegos de N64. Tiene un planteamiento muy bueno, pero el ritmo está muy mal plasmado: hay momentos en que te llega demasiada información de golpe, y otras veces puedes estar horas y horas sin que ocurra nada nuevo. Repito, es un buen juego y me ha gustado mucho, pero tiene bastantes defectos. Y se agradece MUCHO el frescor del juego (ya lo digo en el artículo), pero por desgracia no compensa sus defectos. Además, la mecánica es siempre la misma: attraer bichos, hacer que residan y enamorarlos, y así siempre. Un tanto repetitivo.
Sin embargo, a mi, junto con Banjo, es el juego que más me ha gustado de Rare para 360, aunque de momento Banjo está por delante. Kameo en cambio me parece un juego totalmente mediocre, con un horterísimo diseño artístico, una historia cutre, un desarrollo del montón y una mecánica que se salva solo un poco. La idea es buena pero la ejecución es mala.
Y sí, lo que dices al final es lo que concluyo en la opinión: que esta Rare sencillamente es otra Rare.
¿Ein? Crisis, ¿what crisis? XD Despues de que me lleveis picando durante casi 2 años con el tema de Rare y sus juegos, hice una investigación por mi cuenta con compadres que tuvieron sus juegos (y la N64) y creo que con Viva Piñata (con Kameo no lo puedo decir porque no lo he probado, sigh) os estais confundiendo de cabo a rabo.
El juego es puro Rare "de antaño" la que se anhela (propuesta imaginativa, color en el diseño artístico, control intuitivo y una jugabilidad depurada al menos en la segunda parte). Una gozada para los sentidos (y encima con un multijugador cooperativo muy particular para tratarse de un juego de estrategia).
Pero, ¿qué paso? Que no acompañaron las ventas ni los usuarios. Lamentablemente en Xbox360 se buscaba otra cosa y si bien no es un fracaso absoluto (me parece que es million seller) no ha servido para crear franquicia.
Del Banjo que tanto criticais tampoco puedo hablar, pero creo que Rare se vió demasiado lastrada por el contrato con MGS y su necesidad de lanzar un Mario Kart para la consola de Redmond (son suposiciones mías, no tengo información al respecto).
Y para terminar tan sólo añadir que ni crisis, ni na de na. Cuando una empresa grande absorve una más pequeña, lamentablemente, la pequeña obedece a sus contratos. Si no, desaparece. ¿Qué muchos prefieren que se conserve la esencia y desaparezca Rare para qué permanezca la "majia" de antaño? Pues a los dueños de la marca no.
Y así parece que va a ser mientras sus propuestas "funcionen", no en el sentido que muchos querríamos pero funcionan.
No hay crisis en Rare, es que esta Rare es otra.
Yo disfruté mucho en su momento de Kameo y más de lo mismo con el Banjo, que no será un plataformas al uso pero me pareció un juegazo muy bien pensado (Viva Piñata no lo he probado, ni el primero ni el segundo, pero son una genialidad los dos, se miren por donde se miren).
Pero es evidente que la constante marcha de empleados y el rol que le ha asignado Microsoft no le ha favorecido en absoluto. Yo sigo confiando en ellos (o al menos, sigo queriendo hacerlo).
Me has recordado cuando probamos el multiplayer del Perfect Dark Zero. Qué grande.
Como molaría ver un juego tipo Get Force Gemini o Perfect Dark 64 para 3ds con su multiplayer épico sus bots etc.
Porque del conduit no me fio mucho y no quiero que sea otro Metroid el que rellene el hueco de los FPS en la consola.
La verdad es que da mucha mucha pena ver como una compañía termina así. Cuando en sus inicios se comían el mundo presentándose en las oficinas de Nintendo demostrando lo que valían y recibiendo carta blanca para sus proyectos. ¿Esa ambición murió con la fuga de cerebros como comentas? ¿Se han quedado en el camino los que daban tanta fuerza? Si soy sincero no lo sé.
Es un caso parecido al de Atari que se comían el mundo y por malas decisiones ha quedado siendo sinónimo de mala calidad.